martes, 8 de febrero de 2011

ENTREVISTA A DANTE CASTRO ARRASCO

ESCRITOR Y COMBATIENTE; DANTE CASTRO AL PARLAMENTO
 Dante Castro Arrasco no sólo es escritor, docente y periodista, sino que por encima de sus capacidades intelectuales, es un militante de la izquierda revolucionaria. Empezó con su primera experiencia de adolescente, militando en la causa del proletariado, participando en la insurgencia antidictatorial que derrocó al general Morales Bermúdez. Luego se constituyó en dirigente estudiantil de las dos universidades donde estudió: Universidad Católica y Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Fue representante de la FEP ante la Organización Continental Latinoamericana de Estudiantes (OCLAE) con sede en Cuba. La lucha de liberación de nuestros pueblos lo llevaron a participar de procesos revolucionarios en otras latitudes, para luego volcar esas experiencias en la acción directa aquí en su tierra natal.

Como escritor ha destacado llevando a la literatura las voces de los olvidados y marginales, de los explotados y luchadores sociales. En la línea de Mariátegui, Vallejo y Arguedas, ha conquistado premios nacionales e internacionales sin transigir ni dar su brazo a torcer frente a las provocadoras ofertas de las grandes casas editoriales. Cuba lo hizo merecedor del Premio Casa de las Américas, justo cuando la dictadura de Fujimori y Montesinos pretendía reducirlo a un régimen carcelario infrahumano. Fue así que se asiló en la Patria de Fidel y de Camilo, hasta que pudo volver al Perú. Y no volvió para hacer bohemia literaria, sino para contribuir a organizar la protesta popular contra la dictadura y formar escuelas de cuadros por donde han pasado muchos jóvenes que ahora militan en la izquierda.

Como docente ha implementado, desde hace treinta años, planes de lectura que desarrollan la capacidad de lectura comprensiva, hábito de leer y al mismo tiempo plantean una toma de conciencia acerca de la realidad nacional. Son muchas las promociones egresadas de colegios que llevan nombres en quechua gracias a las sugerencias de un docente comprometido con su pueblo. Y más de seis promociones escolares y universitarias llevan su nombre. Se trata de un docente que ha dejado huella en sus alumnos, pero que ha sido combatido por quienes imponen el plan del ministerio para alienar a las nuevas generaciones.

Ahora las bases de su organización política le exigen representar los intereses del pueblo que lucha contra el neoliberalismo a través de una candidatura al Parlamento. Es así como Dante Castro postula al Parlamento en la lista de Despertar Nacional, con el N° 15.   Nos concede la entrevista:

CM. ¿Por qué te animaste a participar en una lista al Parlamento?
DC. - Fue un ofrecimiento de los compañeros revolucionarios que participan en Despertar Nacional y un mandato de mi organización, el ML-19. Hay en ese partido luchadores sociales que sacrificaron todo para tratar de cambiar nuestra historia. La pobreza cuasi franciscana de nuestras candidaturas es una prueba de honestidad. Apelaremos al pueblo para que con sus modestas contribuciones haga realidad este anhelo de representar sus intereses en el debate político.

CM. ¿Por qué te oponías antes a la participación electoral?
DC.- Eso no es cierto. Nos oponíamos a la participación sin condiciones. Ya hemos visto qué le pasó a la izquierda con Susana Villarán. Ya hemos visto cómo el nacionalismo llevó a Mekler, a Gustavo Espinoza y a Torres Caro al parlamento. Votar por votar es como hablar de la unidad por la unidad.
El ML-19 intentó participar con Avanza País el 2006 y nos inscribimos para ello. Últimamente tratamos de participar en elecciones impulsando la candidatura de Alberto Pizango, después de la insurgencia popular en Bagua. Era una candidatura que encarnaba y representaba a la insurgencia popular, a la vía revolucionaria al poder. Como tal, nos constituimos en APHU poniendo a disposición todas nuestras capacidades en función de una participación electoral revolucionaria. Eso consta en nuestra prensa y en afiches pegados en Lima. Pero fuimos marginados por los mismos “asesores” que han abortado la candidatura de Pizango. Cuando nos dimos cuenta que se nos discriminaba en el uso de la palabra, que se nos excluía de comisiones donde nos habíamos inscrito previamente y que al Apu Pizango lo estaban saboteando, nos retiramos para dedicarnos al trabajo de bases, adonde siempre hemos estado bien. De pronto los compañeros de Patria Libre nos invitan a Despertar Nacional; evaluamos tal posibilidad y la aprobamos.

CM. ¿Cómo conociste a Ricardo Noriega Salaverry, candidato presidencial de Despertar Nacional?
DC.- Gracias a la invitación de compañeros muy cercanos a nuestra causa, pudimos escuchar la propuesta de Ricardo Noriega recién en noviembre. No se trata de un sujeto cerrado, sino de alguien dispuesto a escuchar y a aceptar la unidad de los distintos. Es importante la actitud y el carácter en quien hace política. Pizango era pasivo, se ausentaba, no cumplía con sus compromisos. Noriega es todo lo contrario: proactivo, enérgico y cumplido. El lugar que nos ha ofrecido Despertar Nacional es propicio para que sigamos creciendo como organización, sin limitaciones ni condicionamientos.
CM. ¿Por qué la izquierda no se une?
DC.- He participado de esfuerzos unitarios desde que comencé a militar en una organización revolucionaria. Después del histórico Paro nacional del 19 de julio de 1977, el pueblo les exige a los caudillos la unidad. La unidad de acción es la que pone los cimientos para la unidad política. Fue así como aparecieron los primeros esfuerzos de unidad: UDP, FOCEP, UNIR, hasta fórmulas más totalizadoras como el frustrado ARI y posteriormente la exitosa IU. No podemos exigirle a las izquierdas que se unan al margen de la tarea concreta, sin señalar los objetivos tácticos o estratégicos, y sin establecer los mecanismos democráticos que posibiliten la unidad.

CM. ¿Estás hablando de que no hay mecanismos democráticos?
DC.- Claro. Las elecciones primarias para elegir al candidato de los pobres, al candidato de la unidad, es sumamente necesaria. No es posible aceptar imposiciones arbitrarias. Una forma de arbitrariedad es que alguien que no tiene trayectoria revolucionaria te imponga la unidad bajo su candidatura. Otra forma es que “los mismos de siempre” decidan por las bases. Si te fijas en el “retrato de familia” de la izquierda, verás que hay rostros que se vienen repitiendo desde 1978 y sólo faltan los que se han muerto. Si investigas a “los mismos de siempre” te darás cuenta que muchos son responsables de liquidar a la izquierda hasta reducirla a menos del 1.4% de votación. Y liquidaron sus propios partidos rehusándose a democratizarlos, con tal de reservarse el poder de decisión sobre la militancia. La ausencia de mecanismos democráticos imposibilita la estructuración de un gran frente de izquierdas.

CM. ¿Y en qué se basa la arbitrariedad de los caudillos?
DC.- La lucha de clases se refleja al interior de los partidos políticos. Y su base es económica. Los caudillos son los dueños de la economía del partido; los obreros y siervos de la izquierda están destinados a trabajar y obedecer. Muchos de los que señalamos como “los mismos de siempre” perciben cédula viva del estado; es decir, se han jubilado con el mismo sueldo que ganaban de parlamentarios. Otros son dueños de ONGs y de empresas del partido. Sea por una u otra razón, poderoso caballero es don dinero. Quien tiene plata, manda. Quien no la tiene, obedece o se larga.

CM. Supongo que la gente necesita saber que puede decidir algo…
DC.- Exacto. Los miles de militantes de izquierda, aquellos que construyeron las bases que hicieron posible IU por ejemplo, requerían ser partícipes de las decisiones de sus partidos. Si los congresos partidarios hubiesen sido ampliamente democráticos y las bases pudiesen promover a sus líderes, habrían contado con una sana vida interna. Pero si participaban en congresos amañados, si se postergaban los plenarios, si se tramaban dolosas reelecciones, la gente se sentía defraudada y después de años de frustraciones desertaban renegando. La fuga de talentos de la izquierda ha sido espectacular. Desde la división de IU y la estupidez de darle el voto a Fujimori, la hemorragia de deserciones fue indetenible. La no alternancia en el poder, frustró el relevo generacional y se abrió una brecha innecesaria. La derecha supo renovar cuadros, la izquierda hizo todo lo posible porque no hubiese tal renovación.

CM. ¿Qué propones al respecto?
DC.-  Sería muy fácil hablar de democratización de la izquierda. Pero para eso, primero, deberíamos tener una izquierda. Estamos forjando una con apellido: izquierda revolucionaria, trabajando políticamente en bases con la juventud obrera y estudiantil. No hemos llegado a constituirnos en bases campesinas, pero coincidimos con cuadros que trabajan en comunidades y rondas. Nuestro trabajo apunta al largo plazo. Tuvimos que rescatar la ideología del proletariado en medio de la tormenta del triunfalismo neoliberal, de la supuesta “muerte de las ideologías” y del manido “fin de la historia”. Allí donde la izquierda tradicional claudicó, aparecimos nosotros.  Allí donde los viejos saurios ordenaron el repliegue, nosotros decidimos avanzar paulatinamente, poco a poco, sin apuro. Los hábitos democráticos al interior de nuestras propias organizaciones deben distinguirnos de esa otra izquierda que no los practica. Rescatamos la consigna del sub-comandante Marcos, en Chiapas: “Hay que aprender a mandar obedeciendo”.

CM. ¿Por qué tendríamos que votar por ti?
DC.-  Frente al avance arrollador del neoliberalismo, alguien tiene que proponer una lucha sin cuartel contra este brutal sistema de dominación. Veo que las demás propuestas desde el campo popular pecan de ingenuas y se conforman con una plataforma de ofrecimientos que no van más allá de humanizar al capitalismo, lo cual es imposible. Si cuento con el caudal necesario de votos para entrar al parlamento, no entraré a esa chanchera para conciliar, sino para ser un portavoz intransigente de los intereses de la clase trabajadora. Ya el pueblo sabe lo que es votar por sujetos que luego permanecen pasivos en su curul. Las comisiones investigadoras sobre corrupción y también las de derechos humanos, necesitan de nuestra participación; igualmente hay que luchar por presentar proyectos de ley que favorezcan al pueblo. La izquierda revolucionaria se distingue no sólo por la vigencia de la tarea estratégica sino incluso por sus métodos de participación en el parlamento burgués.

CM. Eres escritor, periodista y docente… ¿Representas a tus colegas en los tres campos?
DC.-  Como periodista debo recordar con dolor a los mártires de Uchuraccay, el asesinato de Melissa Alfaro, mi compañera de trabajo, la desaparición de Jaime Ayala y muchos otros colegas a quienes no se ha hecho justicia. Los periodistas siguen desprotegidos en materia laboral y políticamente también. En el Perú no hay libertad de expresión ni seguridad para ejercer el periodismo.
Como escritor, cansado estoy de asistir a entierros de poetas y autores para los cuales no hay con qué pagarles su última morada. Bochornosos casos como los de Alejandro Romualdo, Cesáreo Martínez, Paco Bendezú, Bacacorzo, etc., nos hacen meditar acerca de la necesidad de leyes que protejan a los trabajadores de la literatura. Un autor con méritos llega a la tercera edad sin seguro de salud ni pensión ni partida de defunción. No hay un fondo del estado para financiar publicaciones, no hay concursos públicos que auspicien premios nacionales de poesía, narrativa o teatro.
Como docente tengo treinta años de humillaciones y puedo representar a los maestros de a pie que sobreviven con salarios de hambre, bajo contratos temporales y sometidos por planes educativos absurdos que sólo los limitan en el ejercicio de la docencia. Nos pagan mal, la mayoría de colegios privados no cumplen con sus obligaciones, estafan al docente; pero como si esto fuese poco, no nos dejan enseñar. No existe política educativa en el Perú y sólo somos tributarios de programas diseñados por el imperialismo para abortar nuevas generaciones sin conciencia social, sin cultura general y sin identidad nacional. Hace falta una reforma integral de la educación con la participación de los sectores involucrados en la tarea educativa.

CM. ¿Estarías dispuesto a defender al SUTEP?
DC.-  Como discípulo de Horacio Zevallos Gámez, debo repetir una de sus estrofas del poemario Alegrías de la prisión: “Maestro, en tu libro de lucha está escrito que no traicionar es un mandamiento”. Defiendo al SUTEP de todas las infamias que le ha lanzado la maquinaria de desprestigio de la derecha y sus secuaces. Uno de estos es Nicolás Lynch, que ahora es candidato del nacionalismo. Este señor no sabe lo que es vivir con el sueldo de un maestro. Este señor esgrime la tesis burguesa de la “meritocracia” y en torno a ello debería hacerse una autoevaluación o un examen de conciencia. Las torcidas evaluaciones impuestas a docentes, son fruto de sus sugerencias cuando estuvo al frente del Ministerio de Educación, herencia que ha recogido el ministro aprista Chang. Lynch quiso arrasar con el SUTEP así como un ancestro chileno suyo arrasó con Chorrillos. Propongo la unidad del SUTEP no sólo para luchar por mejores salarios, sino también para proponer una reforma integral de la educación. El SUTEP ha sido obviado por el reformismo caviar y el nacionalismo burgués. Le corresponde a la izquierda revolucionaria representarlo.
CM. Por ahora, gracias compañero Dante… Lo volveremos a entrevistar sobre temas más específicos…
DC.- Quedo a sus órdenes, compañera…


sábado, 16 de octubre de 2010

EL NOBEL DE LA CIA

Un artículo aparecido en un diario sueco y un libro de un periodista ruso vuelven a insistir en que el premio Nobel otorgado a Boris Pasternak en 1958 fue una estrategia de Estados Unidos contra el régimen soviético.
Domingo 11 Enero 2009

El pasado 3 de enero en el diario Svenska Dagbladet, el periodista sueco Kaj Schueler escribió un relato de suspenso digno de Alfred Hitchcock basado en las actas internas de la Academia Sueca -madre del Premio Nobel de Literatura-. Los documentos revelan que la CIA y el jurado acordaron en secreto la sorpresiva entrega del Nobel de 1958 a Boris Pasternak, el afamado autor ruso de Doctor Zhivago.

Las primeras especulaciones ya habían salido a la luz en enero de 2007, cuando el periodista ruso Iván Tolstoi anunció el inicio de una investigación sobre la incidencia de la CIA en la publicación en ruso de Doctor Zhivago, necesaria para que se otorgara el Nobel a Pasternak. Pero lo dicho entonces por Tolstoi no pasaba de ser una especulación más, ensombrecida incluso por una historia difundida por la misma CIA, según la cual la familia del periodista habría tenido riñas en el pasado con los Pasternak.

Pero ahora Kaj Schueler, con documentos en mano, reafirmó la teoría de Tolstoi.

La confidencialidad de los archivos de la Academia de las Ciencias, fundada en 1786 por el rey Gustavo III de Suecia, es uno de sus mayores tesoros. Ese grupo de 18 miembros cada año le otorga a un escritor el premio más representativo de la literatura mundial: una medalla, un diploma, 1.5 millones de dólares y un lugar en la historia. La Academia guarda con celo los protocolos que documentan los procesos de selección de los 101 ganadores desde la fundación del premio en 1901. Esconde, no sin algo de misterio, las biografías íntimas de las decisiones del jurado, al que en las calles de Estocolmo llaman burlonamente 'los dieciocho'.

Pero con el paso del tiempo los secretos o se olvidan o se descubren. Y para la mala fortuna de 'Los dieciocho' la confidencialidad de sus actas caduca tras un periodo de 50 años, después de los cuales los archivos deben ser desclasificados. Así, este año los documentos relativos a la toma de decisiones de 1958 están al alcance de la mano de quien quiera consultarlos.

Kaj Schueler, periodista cultural del Svenska Dagbladet, sabía esto desde hace meses. Y llevaba tiempo esperando con ansiedad la llegada del año nuevo para golpear el primer día del año a las puertas del archivo de la Academia. Lo que encontró allí reafirma el cuestionamiento de su colega ruso Iván Tolstoi y con seguridad dará mucho de qué hablar durante años: ¿Habría ganado Boris Pasternak el Premio Nobel de Literatura hace medio siglo, si la CIA no hubiera patrocinado en secreto su elección?

El tercer hombre

 

El 24 de octubre de 1958 fueron muchos los sorprendidos al enterarse del anuncio del secretario permanente de la Academia Anders Österling, quien proclamó al escritor Boris Pasternak, nacido en Moscú el 10 de febrero en 1890, como el nuevo premio Nobel de Literatura. El autor de Doctor Zhivago era para muchos un escritor no muy conocido cuya obra cúspide, entonces publicada en italiano primero y luego en ruso en París, era prácticamente desconocida.
El anuncio oficial ovacionaba al "escritor ruso-soviético Boris Pasternak por sus notables logros tanto en la poesía contemporánea, como en el campo de la gran tradición narrativa rusa". Pasternak, es cierto, había publicado seis poemarios entre 1914 y 1945, pero parecía claro para el mundo entero que el premio era por su novela Doctor Zhivago, impresa tan sólo un año atrás.
¿Por qué esta decisión? El periodista Schueler logró determinar que la sesión definitiva para ello tuvo lugar en una de las salas de la Academia el 25 de septiembre de 1958. "Ese día —escribe el reportero sueco— el comité se reunió para llegar a una decisión unánime. Los candidatos principales, el italiano Alberto Moravia y la danesa Karen Blixen, serían descartados y en su lugar se premiaría a Pasternak".
Ni Blixen, ni Moravia volvieron a ser postulados, y el novelista ganador, apenas supo de la decisión, no guardó su emoción. El 25 de octubre envió a Suecia un telegrama en el que se describía "inmensamente agradecido, conmovido, atónito, perplejo". Cuatro días más tarde, sin embargo, el escritor emitió un comunicado más, avisando esta vez en lenguaje cifrado, que: "considerando el significado que le ha sido asignado a este premio en la sociedad a que pertenezco, debo rechazar el galardón que me ha sido otorgado. Ruego que no acojan con molestia este rechazo voluntario".
Una revisión de las actas desclasificadas de 1958 arroja luz sobre el oscuro proceder de la Academia y el premiado en ese otoño. El secretario Österling -que además de haber anunciado el Nobel era escritor y periodista- había escrito, tras la reunión del 25 de septiembre, la siguiente declaración: "El análisis realizado, aunque por medio de un tercero, ha fortalecido mi convicción de que Pasternak es uno de los poetas más importantes del presente, por su audacia y su refinamiento artístico".
En su artículo publicado la semana pasada, el reportero del Svenska Dagbladet anota, sin embargo, que un año antes el mismo secretario había sostenido que Pasternak no era uno de aquellos poetas cuya premiación causaría 'eco en la gente'. Un juicio que, según el reportero Schueler, confirmaba las opiniones más tempranas de la Academia, que ya en 1946 había afirmado que no había muchos escritores que "hubieran escrito tanto que tan pocos comprendían" como Boris Pasternak.
Doce años después, el incomprensible escritor habría de ser coronado rey de la literatura universal. ¿Por qué el radical cambio de opinión en la Academia? Según el reportero, el revolcón habría sido causado por Doctor Zhivago, la triste historia de un médico y su amante en tiempos de la Revolución Rusa y la guerra civil.
El análisis de los documentos de la Academia y de las notas del secretario Österling, presentadas por la prensa sueca, recalcan el hecho de que este último hubiera basado su valoración de la novela de Pasternak "por medio de un tercero". ¿Quién era ese hombre?

La mano invisible de la CIA
A Pasternak la presión del régimen soviético no le había permitido publicar en Rusia su libro. Así que, cuando el mítico editor Carlo Feltrinelli le propuso publicar una traducción al italiano, el autor no dudó en aceptar. Aunque a Feltrinelli -según admitió años después- lo presionaron comunistas italianos al servicio del Kremlin para detener la publicación del Doctor Zhivago, el libro salió en ese idioma en 1956. Sin embargo, el manuscrito, según la teoría de Tolstoi, recaló por alguna razón en Malta en donde los servicios de inteligencia norteamericanos habrían hecho una copia que después sirvió para que el libro se publicara en ruso en París. Es aquí donde las pesquisas de Schueler y las de su colega ruso se cruzan. The Laundered Novel (La novela blanqueada) es el libro que Iván Tolstoi publicó el pasado 24 de noviembre.
En él, Tolstoi con base en testimonios (de un emigrante ruso que fotografió el manuscrito del Zhivago para la CIA y de ex funcionarios de esta misma), quiere demostrar como verdadero lo que desde siempre los contendores de la Guerra Fría negaron con énfasis: que la CIA patrocinó el Nobel de Pasternak.
El "tercer hombre" de las notas del secretario Österling habría sido un informante italiano que puso a la Academia al tanto de la existencia del libro. Así pues, la última pieza del rompecabezas está a la mano: ¿Quién publicó la versión ilegal en ruso que apareció en París 11 meses antes de la decisión del Nobel? Tolstoi y Schueler lo afirman al unísono: la CIA.
 
http://www.semana.com/noticias-cultura/nobel-cia/119456.aspx




miércoles, 13 de octubre de 2010

EL DERECHO A DISENTIR (sobre el Nobel a Vargas)

Se ha otorgado el Nobel a Vargas Llosa y de pronto se paralizó el mundo. Un esperable aluvión mediático inundó todos los espacios, contagiando incluso a quienes desde el radicalismo verbal hasta hace poco denostaban al novelista -con las excepciones que confirman la regla- y ahora le buscan tres pies al gato para subirse al carro. No se preocupen, al fondo hay sitio. Obviamente la mediocridad impresa en papel o amparada en la net aplaudió a rabiar la distinción. Y ya se alistan, como no podía ser de otra manera, para hacer cola, abrirse paso a codazos y empujones, y tomarse la foto de su vida con el Escribidor. Incluso quienes han criticado duramente el chauvinismo y todo tipo de patrioterismo muestran ahora un súbito sentimiento de orgullo nacional, casi casi a lo Polo Campos. Bueno, hasta aquí, normal nomás. Pero de pronto resulta que quienes no comparten esta fiesta de la impostura son poco menos que traidores a la patria, terrucos, agentes de Castro o de Chávez. Por favor…  Tranquilos, relájense, a qué viene ese ataque de intolerancia disfrazada de amor por las letras. Si les parece que la obra de Vargas es maciza, incuestionable, olvidando bodrios como Cuadernos de don Rigoberto, propuestas tendenciosas que falsifican los hechos como Historia de Mayta o La fiesta del chivo, o esa antología de ataques hepáticos que es El pez en el agua –revisen lo que escribió allí sobre el maestro Cornejo Polar-, y finalmente asumen que quien suscribió el Informe Uchuraccay está por encima del bien y el mal, está bien, es su derecho. Pero no todos estamos obligados a bailar al son que nos toquen. Aquí, modestamente, pretendemos conservar la memoria y la capacidad de crítica sin hacer hígado. Y preferimos más bien persistir en la relectura democrática de la cultura, la sociedad y la política, aquella que ponga en su lugar a Pancho Izquierdo, Lucho Nieto, Julián Huanay, sólo por citar tres casos. Para ellos este intento de homenaje en verso.
 
 
Redoble de amor por la poesía y la belleza
 
 
Te mirarán como a un bicho raro, un duende, un aparecido
                como a un desquiciado sin nombre y sin memoria
 
Pretenderán que le cantes al ruiseñor, a las libélulas, los lirios
                a la inmaculada concepción
                a la bondad de las inversiones extranjeras
                al crecimiento sostenido de la economía
 
Te ofrecerán el oro y el moro
                un cheque en blanco
                el premio nóbel de la paz (de los cementerios)
                la mujer más bella de la tierra
                el varón más hermoso del planeta
                la presidencia del congreso
 
Te guiñarán el ojo
                te contarán el cuento
                te pasarán la mano, te susurrarán al oído,
te aplaudirán afiebrados antes de escucharte
dirán que eres lo máximo, lo ya no ya, el despelote
 
Prometerán coronarte en la explanada de Palacio
      otorgarte el laurel de oro de los vates
                el premio mundial de poesía
                la beca más sabrosa de por vida
llenarte de medallas y diplomas
y el honoris causa de Harvard 
 
Desearán que desconozcas a Mariátegui y Vallejo
                que  te olvides de Oquendo, Arguedas y Churata
                que te enemistes con Romualdo, Rose, Scorza, Nieto y Valcárcel
                y consideres aventureros e ilusos a Heraud y al Che Guevara
                piezas de museo al Grupo Intelectual Primero de Mayo
      y al Grupo Narración
                y huacos inservibles a Mazzi, Huanay, Izquierdo Ríos, Florián y Bacacorzo
 
Querrán expropiarte el ritmo y la cadencia
confiscarte la métrica, las imágenes, la magia y la sorpresa  
hurtarte la alegría de río turbulento
arrebatarte el desenfado, la frescura y rebeldía de tu pueblo
extirparte la insurgencia
arrancarte de cuajo el manantial de palabras que deslumbran
 
Te expulsarán de los parques, las plazas y las calles
              y brotarás danzando en las montañas
 
Arruinarán tus poemas clandestinos
              tus versos de amor en servilletas
              y tú, obstinada, digna, irreverente
              esculpirás tus graffitis en cerros y paredes
 
Te expulsarán del viento y volverás como tormenta
              te arrojarán del cielo y crecerá tu incendio
            te impondrán la última versión  de la mordaza, el grillete, la  capucha
              y tu música se escuchará hasta en la luna
 
Querrán mutilarte los sueños
              matar tus ilusiones
              enterrar tu júbilo, tu risa, tu jarana
 
Violarán el cuarto del poeta
              causarán destrozos, romperán la única mesa de escritura
              sembrarán dinamita, propaganda, manuscritos
              para encerrarte de por vida en Piedras Gordas
 
Te enseñarán sus fauces, sus colmillos, sus metracas
              te harán una pasantía por las torturas más horrendas
              te mostrarán el rincón donde mueren los presos olvidados
              buscarán trabajarte al susto con las fosas de la guerra
 
Te reventarán el pecho a culatazos
              te colgarán de las uñas
              te aplicarán el submarino
              y crecerá tu sonrisa de muchacha enamorada
 
Querrán romperte y corromperte
Querrán silenciarte y mancillarte
Querrán  desaparecerte del mapa para siempre
 
Querrán quebrarte y no podrán quebrarte
Querrán comprarte y no podrán comprarte
¡Querrán callarte y no podrán callarte!
 
                                                Jorge Luis Roncal

martes, 12 de octubre de 2010

Alfonsina Storni: La caricia perdida

Se me va de los dedos la caricia sin causa,
se me va de los dedos... En el viento, al pasar,
la caricia que vaga sin destino ni objeto,
la caricia perdida ¿quién la recogerá?

Pude amar esta noche con piedad infinita,
pude amar al primero que acertara a llegar.
Nadie llega. Están solos los floridos senderos.
La caricia perdida, rodará... rodará...

Si en los ojos te besan esta noche, viajero,
si estremece las ramas un dulce suspirar,
si te oprime los dedos una mano pequeña
que te toma y te deja, que te logra y se va.

Si no ves esa mano, ni esa boca que besa,
si es el aire quien teje la ilusión de besar,
oh, viajero, que tienes como el cielo los ojos,
en el viento fundida, ¿me reconocerás?


Poemas de Alfonsina Storni